Fecha:
16/6/2015
Nombre
del maestro:
Sirley Ocampo
Nombre
del practicante:
Jimena Torres
Clase:
4º
año A
Área
del conocimiento: Artístico
Sector
del conocimiento:
Literatura
Contenidos:
Los mitos y leyendas indígenas
Objetivos:
Abordar
las
características de los mitos
Modalidad
de trabajo: En
duplas
Desarrollo
Apertura:
Presentación de una película sobre mitología “Hércules”
- Se dialoga acerca de la película
- Se llega a la conclusión de que se trata de seres mitológicos
- se entrega un texto sobre las características del mito
Consigna:
Con la ayuda del texto responde:
- ¿Qué características tienen los personajes?
- ¿Pertenece a lo real o a la fantasía?
- ¿De que género estamos hablando?
- ¿Cuál es la función de los mitos?
- ¿ A qué clase de mito pertenece la historia de Hércules?
Cierre:
- Puesta en común, elaboración de mapa conceptual en forma colectiva.
Institucionalización:
El mito
tiene diferentes acepciones.
1. Fábula,
ficción alegórica, especialmente en
materia
religiosa.En este primer sentido, incluimos bajo el rótulo de "mitos" a un amplio elenco de relatos pseudo históricos, legendarios o épicos, protagonizados normalmente por seres que sobrepasan la condición humana. Aquí se consideran los mitos como leyendas de dioses, héroes y monstruos.
2. En una segunda acepción, un mito es una narración fabulosa y, por ende, puramente inventada, esto es, una ficción. Este es el uso del término que encontramos cuando, para referirnos a la imposibilidad o falsedad de algo decimos "eso es un mito", en un sentido que asimila abiertamente "mito" a "cuento chino".
3. Un tercer sentido lo otorga la consideración de los mitos en tanto que habla de "historias sagradas", esto es, "relatos verdaderos que plasman problemas recurrentes y contradicciones socio-culturales de la condición humana". Así, englobamos en esta acepción al conjunto de narraciones tenidas por sagradas y verdaderas en determinados contextos culturales.
4. Aún habría un cuarto sentido de "mito", un tanto más impreciso que los anteriores pero muy corriente en el lenguaje coloquial, que es aquel que utilizamos cuando, para referirnos a personajes famosos o populares, decimos que fulano o mengano "es un mito", o que tal o cual evento es "mítico".
Recursos:
película, texto explicativo , pizarrón , computadora ,pantalla de
videoconferencia
Bibliografía:
Programa de Educación PEIP
;
Fundamentación:
El
mito como relato de la emergencia de los tiempos primordiales
El mito como relato hace
referencia a una irrupción del «otro tiempo» en el «tiempo de los
hombres» que provoca el origen de la realidad más vasta, del mundo
o el origen de algo en el mundo; es decir, estamos ante la presencia
de vínculos entre distintas calidades de tiempo que se expresan en
el «origen como fundamento» y en el «origen como principio»
(López Austin 1998).
Lo anterior es lúcidamente
expuesto por M. Eliade (1981), quien al realizar una clasificación,
habla de mitos cosmo-antropogónicos y mitos de origen, que no es más
que otra forma de diferenciar al origen como fundamento y como
principio. Lo cosmogónico refiere a la creación del mundo e incluye
a lo antropogónico que refiere a la creación del hombre (se trata
de la creación por excelencia). Los mitos de origen refieren a las
prolongaciones de los mitos cosmogónicos, y relatan cómo el mundo
ha sido modificado, enriquecido, etc.; es decir, da cuenta de los
fenómenos del cosmos, de los seres y objetos que viven y existen en
él, de los fenómenos sociales, políticos y económicos que
acontecen entre los hombres.
«Todo mito de origen narra y
justifica una "situación nueva" -nueva en el sentido de
que no estaba desde el principio del mundo-. Los mitos de origen
prolongan y completan el mito cosmogónico: cuentan cómo el mundo ha
sido modificado, enriquecido o empobrecido» (Eliade 1994a: 28). En
este sentido, los mitos de origen dan cuenta de un fragmento de la
realidad total: Una isla, una especie vegetal, una institución
humana. Al narrar cómo han venido las cosas a la existencia, se les
da una explicación y se responde indirectamente al por qué han
venido a la existencia. Pero narran también todos los
acontecimientos primordiales como consecuencia de los cuales el
hombre ha llegado a ser lo que es hoy; es decir, un ser mortal,
sexuado, organizado en sociedad, obligado a trabajar para vivir, y
que trabaja según ciertas reglas. Si el mundo existe, si el hombre
existe, es porque los seres sobrenaturales (dioses o héroes
culturales) han desplegado una actividad creadora en los comienzos
(Eliade 1994a y 2000).
Para la conciencia mítica, el
tiempo primordial emergió de golpe, no le precedió ningún tiempo,
porque no podía existir tiempo alguno antes de la aparición de la
realidad relatada por el mito. En contraste, el tiempo profano tiene
principio y fin (Eliade 1981).
C. Lévi-Strauss refiere también
que el mito se define por un sistema temporal, que combina las
propiedades de la lengua y el habla. Un mito se refiere siempre a
acontecimientos pasados: «Antes de la creación del mundo» o
«durante las primeras edades» o en todo caso «hace mucho tiempo».
«Pero el valor intrínseco atribuido al mito proviene de que estos
acontecimientos, que se suponen ocurridos en un momento del tiempo,
forman también una estructura permanente. Ella se refiere
simultáneamente al pasado, al presente y al futuro» (Lévi-Strauss
1987a: 232).
El tiempo primordial es lo que
diferencia al mito del cuento popular. El «érase una vez» del
cuento supone un tiempo histórico pero no un tiempo primigenio. Aún
cuando el relato mítico pueda tomar pasajes contemporáneos, y de
hecho así lo hace en razón de una característica
contextualizadora, siempre hará referencia a la irrupción del otro
tiempo (Ferdinandy 1961; Kirk 1990); así influyen sin cesar sobre el
mundo y sobre el destino de los hombres, narrando y justificando
situaciones nuevas. F. Boas ha registrado también que entre los
indígenas americanos existía la distinción de los mitos como
referidos a incidentes del tiempo en el que el mundo todavía no
tenía su forma presente y cuando la humanidad no se había
posesionado de todas las artes y costumbres que pertenecen a nuestra
era; los cuentos populares, en cambio, son narraciones referidas a
nuestra era (López Austin 1998).
Observaciones:
No hay comentarios:
Publicar un comentario